domingo, 26 de diciembre de 2010

Fueron muriendo así los días pero algo ocurrió, la religión los separó. Ella era hija de un cristiano y él de un musulmán: la inquisición lo ejecutó. Con su sueño ella murió, y ahora se buscan cada uno en su propio cielo y no se ven. ¿Dónde estás? Mi amor, ¿dónde estás? Sin ti no puedo morir, sin ti vagaré. Si crees en Dios, crees en Alá, sé tolerante y acepta el credo del que no es igual. Señor, ¿dónde está mi amor?, devuélvemela. Señor, ¿dónde está? ¡Señor!

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