Una mañana, por mi ventana entró un ave, me preguntó si yo podía con ella hablar.
Antes de irse, dijo llorando "nunca me olvides, te amo de veras, cual simple ave a nadie amó". Se fue, y yo mirando tras la ventana, por vez primera en muchos años, lloré y lloré.
¿Por qué sería que mi soledad ya no era sola y triste?
¿Por qué sería que mi soledad ya no era sola y triste?