Siempre me siento feliz, ¿sabes por qué? Porque no espero nada de nadie; esperar siempre duele. La vida es corta, por eso ámala, sé feliz y siempre sonríe. Sólo vive intensamente para ti y recuerda: antes de hablar, escucha; antes de escribir, piensa; antes de herir, siente; antes de rendirte, intenta; antes de morir, ¡VIVE!