Lo que mucha gente llama amar, consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio... ¡Pobre amor el que de pensamiento se alimenta!
Es la posta, pero te mata cuando el amor que te parte los huesos se va de tu vida.
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